No Totti, no Party

Sin comentarios De Copa en Copa - 27/09/2016 - 10:21 PM

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"Afortunadamente, mi abuelo Gianluca era un gran aficionado de la Roma, y le transmitió ese amor a mi padre, que luego nos lo transmitió a mi hermano y a mí. Nuestro amor por la Roma fue algo que llevábamos dentro. La Roma era más que un club de fútbol. Era parte de nuestra familia, nuestra sangre, nuestras almas." Palabras como regates, frases como filigranas, un amor como un gol, como todos. Naturales en el papel como todo lo que fluyó de sus pies en la cancha, fueron parte de la carta que Francesco Totti dedicó hace poco a los hinchas del club de toda su vida. Conocedor, desde el primer sorbo de leche materna, de que siendo romano solo podía ser del Lazio o de la Roma, siempre tuvo claro que su destino sería giallorosso. Incluso cuando unos dirigentes del Milan llegaron a su casa, una tarde de 1989, con la intención de contratarlo. Pero su mamma los rechazó. Poco tiempo después, con solo 13 años, ya formaba parte del equipo juvenil de la Associazione Sportiva Roma, el club que lo ha acogido desde entonces, como la loba que acogió a Rómulo y Remo, los gemelos fundadores de la capital italiana que aparecen en el escudo del club, ese que Totti ha convertido en parte misma de su pecho. "El amor con los hinchas de Roma nunca terminará y cuando me retire quedará dentro mío", aseguró hace poco.

Emperador, capitán, gladiador, ídolo, héroe, leyenda, coliseo por sí mismo, por sí mismo Italia, de algún modo. Porque la bota que aparenta ser su país por los caprichos de su geografía, es la misma a través de la cual este hombre -nacido hoy hace exactamente 40 años- se ha convertido en un ser irrepetible en el mundo del deporte rey. Aunque muchos no lo consideren habitante del Olimpo de Ronaldo o Zidane, es un caudillo cuyo nombre evoca la esencia del fútbol más puro, aquel que la creatividad y la alegría convierten en una fiesta. Y esta fiesta de más de 26 años le dio un título de Serie A, dos Coppas Italia y dos Supercoppas. Aunque fue parte de la Squadra Azzura que obtuvo el Mundial 2006, su gran pendiente es la Champions League, un torneo que le trajo alegrías y penas. Después de tanto tiempo, a algunos les parece poco. Sin embargo, como dijo una pancarta de un hincha romano alguna vez: "Il Mio Capitano Non Si Discute, Si Ama". Creo que no hace falta traducirla. 

t2.jpg"No todos los sueños de chico se cumplen. Yo lo logré y voy a disfrutar hasta el final", dijo hace poco a ESPN en un especial adelantado por su cumpleaños, aunque confesara también que su deseo sería quitarse diez años de encima. Adelantando un adiós, quizás, que hace meses confirmó sucedería a final de esta temporada, pero que no sería la primera vez que pospone. Cada vez que ha jugado poco, o que lo han lastrado las lesiones, o que ha tenido cruces con un técnico, ha considerado la idea de irse. Pero todo ello es parte del pasado... y Totti sigue ahí. Siguió ahí, incluso, cuando el Real Madrid lanzó una importante oferta por él. Pero si esta fuera su última temporada, le queda aún un gran sueño pendiente y lo dijo también a ESPN: "Espero convertir un gol en la final de la Europa League".

A los 40 años, y mientras muchos excompañeros suyos son entrenadores o viven alejados de las canchas y los reflectores, Totti aun hace temblar el Olímpico de Roma, estremecido por el aplauso de sus hinchas. Con más de 760 partidos jugados y más de 300 goles anotados, su destino es ser un símbolo del club hoy, ahora mismo y dentro de 100 años. 

Totti es como Django, el protagonista de aquel épico filme de vaqueros -el original, el del 66-: es capaz de triunfar en un duelo, aún es desventaja y con las manos rotas. Con las manos rotas/piernas heridas de un hombre de 40 años.  Totti es un héroe de spaghetti western, cuyo adiós debería ser musicalizado por Ennio Morricone.

Quizás por eso, el eterno 10 de la Roma concluye su carta de este modo: "La gente me pregunta, ¿por qué pasar toda tu vida en Roma? Roma es mi familia, mis amigos, la gente que quiero. Roma es el mar, las montañas, los monumentos. Roma son los romanos. Roma es la roja y amarilla. Roma, para mí, es el mundo."

Larga vida a Francesco Totti, Il Capitano della Roma.

(Celebremos con el hashtag propuesto por sus seguidores en  las redes: #NoTottiNoParty y, como fondo, el ritmo de Guantanamera, pero cantando, como le cantan desde la tribuna del Olímpico: "Un capitano, c'e solo un capitano, un capitaaaano, c'e solo un capitano ("Un capitán, hay sólo un capitán")"

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