A sus marcas, listos... ¡ya!

Sin comentarios De Copa en Copa - 31/08/2015 - 10:39 AM

championssssss.jpg(Foto: AFP)

El pasado jueves se llevó a cabo el sorteo de los grupos para la Champions League 2015-16, o sea, su saque inicial, porque para muchos empezó a jugarse desde ese momento. Comencemos esta nueva entrega de columnas con un rápido análisis sobre cómo ha quedado armado el torneo. En esta ocasión, repasaremos los tres primeros grupos.

Más allá del premio a Mejor Jugador de Europa -recibido por Messi-, el del Mejor Gol -también recibido por el rosarino, y dedicado por sus seguidores a la cadera de Boateng-, el de la Mejor Atajada -para Ter Stegen, por una a Lewandowski en uno de los Barza-Bayern del torneo anterior, la chupada de diente de Cristiano Ronaldo ante el triunfo de Lio, y el autocontrol -dental, pero no de contemplación- de Luis Suárez ante los encantos de la modelo y actriz suiza Melanie Winiger, presentadora de la gala, está el fútbol que vendrá. Más allá del show que hubo, no s quedamos con el show que viene desde el 15 de setiembre. Felizmente.

Pareciera obvio decir que el liderazgo del Grupo A estará entre el Real Madrid y el PSG, con un Shakhtar que podría robar puntos pensando en su clasificación a la Europa League -como uno de los mejores terceros- y con el Malmö de Yoshimar Yotún sacando cara por su dignidad. Pero, a veces, la lógica no tiene espacio en el fútbol. Vamos despacito. Di María se reencontrará con un Madrid donde, a pesar de sumar amigos y títulos, no se sintió valorado. Su asociación productiva con Cavani e Ibrahimovic podría ser letal, en la nueva oportunidad de la estrella sueca para llegar a pelear por el título de Champions que su palmarés y talento merecen.   En el Madrid, la responsabilidad más grande de Benítez es hacer que la famosa BBC -Benzema, Bale, Cristiano- funcione tan perfecta como el tridente del Barza. El Shakhtar, tras perder a sus mejores delanteros del pasado curso -Douglas Costa, rumbo al Bayern y Luiz Adriano, hoy en Milan- es una incógnita. Sin embargo, se confía en que Mircea Lucescu, técnico del equipo hace 11 años, sepa cómo manejar bien la situación con una plantilla plagada de brasileños.

Aparte de un Manchester United que, aunque en reconstrucción, aparenta ser el bravo del Grupo B, el resto de equipos podría, a primera vista, mantener duelos parejos. El PSV Eindhoven, campeón holandés, tiene como estandarte al mexicano Andrés Guardado, capitán y estrella. Sin embargo, ha perdido a un jugador que podía ser desequilibrante y que ya lo demuestra en Old Trafford: Memphis Depay.  Su ausencia podría costarle cara. CSKA Moscú, por su parte, tiene una columna vertebral formada por hombres alguna vez indispensables en la selección rusa: el portero Ígor Akinféev, los gemelos Alekséi y Vasili Berezutski, el estupendo mediocampista Alán Dzagóyev, el defensa Sergéi Ignashévich, además del internacional finlandés Roman Eremenko. El marfileño Seydou Doumbia aparece como otra pieza importante.  En el grupo también está el Wolfsburgo, subcampeón de la Bundelisga, con un Carlos Ascues que ha pasado del Melgar a la Champions en un pestañeo. Aunque en este momento sus aficionados viven una particular tensión, producto de la probable marcha de su estandarte, Kevin De Bruyne, al Manchester City, basta recordar que este equipo fue capaz de vencer con contundencia al Dortmund en la Copa Alemana, y al Bayern Munich en la Supercopa, pergaminos que deberían ser suficientes para, por lo menos, tenerle un poco de fe. Si a eso le agregamos que su plantilla cuenta con nombres como Ivan Perišić, André Schürrle, Luiz Gustavo o Nicklas Bendtner, podremos imaginar que dará seria pelea.

El Grupo C aparece muy favorable  para el Atlético de Madrid. El equipo del Cholo Simeone ha reforzado su línea de ataque y, sobre el papel, se ve bastante superior a sus rivales. Al talento de Griezmann se ha sumado el de Luciano Vietto y Jackson Martinez, en un equipo que cuenta con la solidez de Godín, Koke, Gabi o el retornado Filipe Luis. La hinchada colchonera espera todo de un equipo que se ha convertido en la sensación de Europa en las últimas temporadas. El Benfica aparece como el principal rival a vencer. Aunque ha perdido a su técnico de los últimos seis años, Jorge Jesús, tiene piezas claves, como el argentino Nico Gaitán, el ex valencianista Jonás y sus flamantes contrataciones, el griego Mitroglou y el mexicano Raúl Jiménez, del que se espera que brille como no pudo hacerlo, justamente, en el Atlético. Pero frente a ellos estará el campeón turco,  Galatasaray, reforzado recientemente con el campeón del mundo Lukas Podolski, manejado en cancha por Wesley Snejder y con su delantero estrella, el internacional turco Burak Yilmaz, en la cúspide su carrera. La presencia de Hamit Altintop y del suizo Džemaili, proveniente del Nápoli, también será importante. Finalmente, aparece uno de los dos equipos asiáticos que jugarán, por esas cosas del destino, el torneo europeo. Aunque difícilmente Kazajstán sería aceptada en el Eurogrupo, la Uefa no tiene el mismo criterio. Por eso, el Astana ha logrado ser el primer equipo de dicho país en participar de la fase final del torneo de clubes más importante del mundo. Su estrella es el serbio Nemanja Maksimovic -reciente campeón del mundo sub 20 con su selección-, quien ya pasó a la historia por anotar el gol de su clasificación a esta instancia. Otros jugadores importantes son el centroafricano Foxi Kéthévoama y el internacional kazajo Bauyrzhan Dzholchiev.

CAÑONAZOS:

-       Mario Balotteli sigue teniendo mucha suerte, a pesar de su olvidable temporada en el Liverpool: el Milan lo ha llevado de vuelta a casa. Con el equipo apartado de las competiciones europeas por sus decepcionantes últimas temporadas, las esperanzas de volver a una Champions estarán en sus goles. Claro, si "Súper Mario" acepta el código de conducta, que implica el uso restringido de redes sociales, peinados nada extravagantes y cero puchos, alcohol o fiestas. Llevará el número 45. Ojalá, por él, que eso no signifique que será su último minuto.

-       Ya quisiera el "Nene" tener comienzos tan soñados como los de Douglas Costa en el Bayern Munich o Memphis Depay en el Manchester United. Ambos prometen ser piezas vitales de sus equipos en sus respectivas ligas y, claro está, en Europa. Mucho ojo con ellos. 

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