La Gran Aventura: Acción a la Finlandesa

Sin comentarios Cinéfilo de Martes - 17/05/2016 - 10:31 AM

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Finlandia no es conocida precisamente por su cine, sino más por el vodka del mismo nombre, por bandas de metal sinfónico estilo Nightwish y por los omnipresentes Angry Birds. De este país europeo salió Renny Harlin, quien en los 80s y 90s se convirtió en uno de los directores de acción más eficaces de Hollywood, alguien sin un verdadero distintivo pero que sabía como derrochar adrenalina en pantalla. Como prueba, ahí están John McClane, de nuevo en el lugar equivocado en el momento equivocado en Duro de Matar 2; Sylvester Stallone escalando montañas nevadas sólo en camiseta manga corta en Cliffhanger; o Geena Davis, ahora ex esposa del director pateando traseros en la injustamente poco valorada Memoria Explosiva.

Todo iba bien para Harlin, hasta el estrepitoso fracaso de La Pirata, hecha en una época pre-Jack Sparrow donde las historias de bucaneros no interesaban a nadie. El golpe fue fuerte; empezó para el director una interminable serie de cintas menores, que alcanzó su punto más bajo con una mediocre aventura del mítico Hércules, no la versión de La Roca, sino una mucho peor.

Ahora, el encargado de reivindicar a Finlandia en el cine es Jalmari Helander, director que llamó la atención con Rare Exports en el 2010, cinta de horror navideña que presentaba a Papá Noel ya no como un gordito bonachón de barba blanca, sino como un horripilante monstruo devorador de niños derivado del folclor y mitos finlandeses; una cinta completamente ajena al típico relato edulcorado sobre las fiestas.

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Helander de nuevo trae este espíritu subversivo a La Gran Aventura, cinta de acción que empareja al Presidente de los Estados Unidos, sobreviviente de un accidente aéreo, con un niño de 13 años en pleno rito de adultez cazando en el bosque, ambos perseguidos por terroristas. Helander se divierte un poco con los típicos códigos del género al invertir los papeles. Aquí, el niño es un aguerrido mini-Rambo armado con arco y flechas mientras que el líder de la gran potencia mundial es un miedoso que apenas sabe amarrarse los zapatos; nada que ver con Harrison Ford sacando a patadas a subversivos rusos de su avión. El que este papel recaiga sobre Samuel L. Jackson, un actor que ha hecho del maldecir excesivamente un arte y que siempre proyecta autoridad, es sólo parte de la una irónica broma. 

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La Gran Aventura es un director de otra cultura haciendo suyo un género hollywoodense y burlándose un poco del mismo; por algo los alardes del Presidente sobre el gran poderío militar de su nación no significan nada para un niño acostumbrado a defenderse solo en la naturaleza. Es el tipo de cinta disfrutable que se puede ver de un tirón, tan breve que pareciera le faltan varias escenas; parece terminar justo cuando debería ponerse buena. El mérito de Jalmari Helander es el entretener sin complicaciones y presentar un género muy familiar desde un punto de vista distinto, pero tal vez igual de absurdo.

 

La Gran Aventura se estrena este jueves 19 de mayo.

 

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