La asombrosa conexión intestino-cerebro

Sin comentarios Buen bocado - 11/10/2018 - 6:47 PM
tek.jpg(Foto: TekCrispy)

Los avances de la ciencia han demostrado una conexión que personalmente encuentro fascinante: nuestra salud intestinal afecta directamente a nuestras emociones, y viceversa.

Solo basta con recordar esos síntomas que aparecen cuando uno está nervioso o ansioso por alguna situación en particular: dolor o "mariposas" en el estómago, náuseas, diarrea, falta de apetito, o ansiedad por comer. Es así como el cerebro influye en nuestro sistema digestivo.

¿Y cómo influye nuestra salud intestinal en las emociones? Lo que ocurre es que contamos con un sistema nervioso entérico, que regula todas las funciones del aparato digestivo. El nervio vago es el encargado de conectar el cerebro con el sistema digestivo. Aunque parezca curioso para muchos, nuestro intestino cuenta con una gran cantidad de neuronas, por lo que muchos científicos lo han denominado como "el segundo cerebro".

Además de ello, las bacterias presentes en el intestino, también conocidas como microbiota intestinal, participan en una serie de procesos que incluyen la desintoxicación, inflamación, producción de neurotransmisores y vitaminas, absorción de nutrientes, reforzamiento del sistema inmune, entre otros.

La serotonina, el neurotransmisor encargado de producir felicidad y bienestar, es producida en un 90% en el intestino. De la misma forma, también se produce el neurotransmisor GABA, relacionado con el control de la ansiedad.

Esto explicaría cómo nuestra salud digestiva podría estar relacionada con nuestras emociones. Es así que diversas investigaciones han demostrado que muchos antidepresivos no tienen la capacidad de reducir la depresión, como sí lo tendrían los cambios en la dieta.

Por lo tanto, tener una salud intestinal adecuada sería beneficioso para contar con estabilidad emocional. Para ello, se recomienda el consumo de probióticos (bacterias beneficiosas para el intestino), y de prebióticos (fibras que son fermentadas por las bacterias intestinales).

Los alimentos que se recomiendan para lograr contar con una flora intestinal adecuada, que en consecuencia sea beneficiosa para el cerebro, y la salud en general son:

-          Alimentos fermentados: suelen tener probióticos, como el lactobacilli. Algunos ejemplos son: yogurt, kéfir, queso, vegetales encurtidos, sauerkraut (col fermentada), entre otros.

-          Alimentos ricos en polifenoles: café, aceite de oliva, cacao, y té verde contienen esta sustancia vegetal utilizada para incrementar las bacterias beneficiosas del intestino.

-          Alimentos ricos en triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina. Se encuentra en pavo, huevos, queso, nueces y semillas, tofu, pescado, entre otros.

-          Alimentos ricos en fibra: frutas y vegetales, menestras, granos integrales, nueces y semillas; pues contienen prebióticos que no solo son buenos para mantener la microbiota, sino que además reducen las hormonas del estrés.

-          Alimentos con Omega-3, un ácido graso esencial presente en pescados como salmón, anchovetas, sardinas, linaza, chia, nueces, etc. También se puede conseguir como suplemento (cápsulas o pastillas). Su consumo se ha relacionado con la reducción de la depresión, y la prevención de diversos desórdenes del cerebro.

Además de llevar una alimentación balanceada y variada para cuidar la salud digestiva, y del organismo en general, es necesario controlar los niveles de estrés realizando actividad física, y técnicas de relajación como el yoga o la meditación. Como dice el dicho: "mente sana en cuerpo sano".

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