La vitamina del sol

Sin comentarios Buen bocado - 23/05/2018 - 8:09 PM

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También conocida como "la vitamina del sol", la vitamina D cumple roles fundamentales en nuestro cuerpo. El que más se conoce es el de regular el calcio y fósforo en el organismo, lo cual asegura un correcto crecimiento y desarrollo de huesos y dientes. Asimismo, participa en el reforzamiento del sistema inmunológico, con lo cual nuestro cuerpo es menos propenso a enfermarse.

Pero además de eso, diversos estudios han demostrado que la vitamina D tiene otras funciones importantes, y que son desconocidas por muchos. Por ejemplo, reduce el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple y enfermedades cardiacas. Asimismo, la vitamina D parece tener un impacto en el ánimo y en la disminución de la depresión y ansiedad. Además, ciertos estudios aseguran que la vitamina D contribuiría con la pérdida de peso y el tratamiento de la diabetes.

La deficiencia de vitamina D puede producir cansancio, dolores, y malestar general, fragilidad en los huesos, con lo cual se aumenta el riesgo de osteoporosis y fracturas. Asimismo, puede ocurrir la osteomalacia, que se presenta con dolor en huesos y músculos. En niños, se produce el raquitismo, caracterizado por huesos blandos y deformes.

La deficiencia de vitamina D es sumamente común a nivel mundial; muchas personas la tienen pero no presentan síntomas. Para detectarla, es necesario realizarse un chequeo médico y un análisis de sangre.

La vitamina D se puede obtener de diversas fuentes. La luz de sol es una de ellas, ya que el cuerpo produce la vitamina de forma natural, luego de exponerse a los rayos solares. Sin embargo, esto puede traer otras consecuencias, como enfermedades a la piel, por lo que no se recomienda exponerse al sol de manera prolongada. Por eso se  sugiere obtener la vitamina D a través de la alimentación. Algunos ejemplos de alimentos ricos en este nutriente son: hígado de res, quesos,  pescados grasos (salmón, atún, caballa), yema de huevo, y alimentos fortificados, cuya etiqueta lo indique (como cereales, jugo de naranja, o leche). También existe la opción de tomar vitamina D en forma de suplementos. Esta última alternativa es la que se usa como tratamiento cuando existe deficiencia de vitamina D.

Ciertas personas tienen un mayor riesgo de tener bajos niveles de dicho nutriente. Entre ellas se encuentran: adultos mayores, personas de piel oscura, personas con enfermedades digestivas que impiden absorber nutrientes de manera correcta (como Crohn, celiaquía), obesos, personas con osteoporosis, cirugías gástricas, enfermedad renal o hepática, entre otros.

Siempre es recomendable hacerse un chequeo de rutina para determinar si existe una deficiencia nutricional. Y en estos casos, un nutricionista podrá indicarle qué debe comer y qué tipo de suplementos debe tomar para corregir la falta de vitamina D.

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