Estrés y sobrepeso, ¿cuál es la relación?

Sin comentarios Buen bocado - 09/11/2017 - 11:52 AM

e333strés.jpgEl estrés es un mecanismo de defensa del organismo que aparece en situaciones de "emergencia" y es completamente normal. Sin embargo, el problema surge cuando el estrés se convierte en algo crónico, haciendo que el cuerpo esté constantemente bajo presión. El estrés diario podría causar un desgaste físico y emocional, así como una disminución de la respuesta inmune y por lo tanto, un mayor riesgo a contraer enfermedades. Pero no solo eso, el estrés crónico también está vinculado con el aumento de peso. A continuación algunas explicaciones al respecto.

Respuesta hormonal: el estrés a corto plazo (en una situación de emergencia) hace que el cuerpo libere adrenalina. Esta hormona reduce la sensación de hambre. Sin embargo, cuando el estrés es persistente, aparece el cortisol, también conocido como "la hormona del estrés". Los niveles elevados de cortisol generan también niveles más altos de insulina, por lo que el azúcar en la sangre disminuye y uno siente la necesidad de comer alimentos azucarados y grasosos. De esta forma, uno termina consumiendo una gran cantidad de calorías que resulta en sobrepeso.

Privación de sueño: el estrés genera preocupación, lo que hace que las horas de sueño disminuyan, y que el descanso no sea reparador. Esto también produce alteraciones a nivel hormonal. La grelina es la hormona que nos indica que tenemos hambre, mientras que la leptina actúa de forma contraria, indicando que no necesitamos comer más. Cuando uno se priva de sueño, los niveles de grelina aumentan, lo que hace que uno tenga más ganas de comer, especialmente alimentos ricos en carbohidratos y grasas.  Asimismo, se ha demostrado que las personas que duermen poco tienen hábitos de alimentación poco saludables: no toman desayuno, consumen piqueos durante el día para mantenerse con energía, comen fuera de casa con frecuencia, entre otros.

Hambre emocional: definitivamente existe un fuerte vínculo entre los alimentos y las emociones. Pero por lo general, no solemos darnos cuenta de esta conexión, dejando de lado el efecto que puede tener en nuestro peso, salud y bienestar. El problema de la alimentación basada en las emociones, además de ganar peso y sufrir consecuentes problemas de salud, es que luego de comer sin control para mejorar el estado de ánimo, el sentimiento de culpa invade. Esto a su vez, puede conllevar a la desesperación por deshacerse de las calorías consumidas, desencadenando desórdenes alimenticios.

Disminución de la actividad física: sin duda el estrés produce fatiga, además de la falta de sueño que genera falta de energía durante el día. Si uno no duerme la cantidad de horas necesaria, definitivamente no tendrá la energía ni motivación para realizar ejercicio. Y como se sabe, la actividad física es fundamental para mantener un peso saludable y evitar el sobrepeso.

¿La solución? aunque parezca contradictorio, el ejercicio intenso aumenta los niveles de energía y reduce el agotamiento durante el día, pues al realizarlo, se incrementa la velocidad del metabolismo y la producción de un químico cerebral llamado dopamina, el cual evita el cansancio. Además, se estimula la producción de endorfinas, químicos naturales que se producen en el cerebro, y que son los responsables de generar sensaciones de felicidad y bienestar, de aliviar los dolores y el malestar. En otras palabras, el ejercicio es un método "anti estrés", que además, ayuda a mantener un peso saludable. Es importante también, llevar una alimentación variada y balanceada que le provea al cuerpo todos los nutrientes necesarios en las cantidades adecuadas. Y ante la duda, siempre es bueno consultar con un nutricionista.

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