¿Mantequilla o margarina?

Sin comentarios Buen bocado - 31/08/2017 - 9:15 PM

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La mantequilla y margarina a simple vista son similares y generalmente se utilizan con la misma finalidad, pero hay grandes diferencias entre ambas.

Muchos suelen preguntarse si además del precio y del sabor, existen otras características que las diferencian. Lo cierto es que la composición nutricional de ambas es distinta, y por lo tanto muchos de los nutrientes que contienen no son los mismos.

¿Cómo elegir entre ambas?

Diferencia #1 - El origen: La materia prima utilizada es la principal diferencia. La mantequilla es de origen animal, pues está hecha a partir de crema de leche, mientras que la margarina es de origen vegetal, pues se hace a base de aceites vegetales. Por esta razón, los procesos tecnológicos de elaboración que se realizan para obtener ambos productos son distintos. La mantequilla, por tener grasa animal, puede tomar fácilmente la consistencia sólida; en cambio, los aceites vegetales, por ser líquidos,  deben pasar por un proceso de hidrogenación para otorgarle la textura sólida a la margarina.

Diferencia #2 - El contenido de nutrientes: La mantequilla es una excelente fuente de vitaminas A, D, E y K, mientras que la margarina no (a menos que se le hayan añadido dichos nutrientes). Además, la mantequilla aporta una cierta cantidad de calcio, pues está hecha a base de leche, sin embargo la margarina no contiene este mineral. De acuerdo con la normativa de cada país, es posible agregar a la margarina diversos aditivos para darle características similares a las de la mantequilla, entre ellos: vitaminas, minerales, colorantes, aromas, entre otros.

Diferencia #3 - El tipo de grasas: Tanto la mantequilla como la margarina aportan elevadas cantidades de grasa. La mantequilla, por ser de origen animal, contiene grasas saturadas y colesterol. Estos componentes son los que le otorgan el sabor, aroma y textura a la mantequilla. Por su parte, los aceites vegetales utilizados para elaborar la margarina son originalmente insaturados, y necesitan pasar por un proceso de saturación (o hidrogenación) para que sean más estables y le otorguen la textura sólida a la margarina. Luego de dicho proceso, se obtienen las grasas parcialmente hidrogenadas, más conocidas como grasas trans, las cuales le dan la consistencia a la margarina.

Es importante mencionar que el colesterol se encuentra presente en productos de origen animal, más no en productos vegetales. Por lo tanto, uno no debe sorprenderse si en la etiqueta de la margarina dice "0% colesterol", pues teóricamente ninguna margarina debería contenerlo por ser de origen vegetal.

En la actualidad se puede encontrar tanto mantequilla como margarina reducidas en grasas, e incluso margarina sin grasas trans. La clave para elegir el producto adecuado es leer las etiquetas para conocer cuáles son los ingredientes y cuáles son las modificaciones que se le han hecho.

Tanto la mantequilla como la margarina deberían ser consumidas de forma moderada y en cantidades mínimas, pues ambas aportan un elevado contenido de grasas (colesterol y grasas saturadas en el caso de la mantequilla, y grasas trans en el caso de la margarina), las cuales pueden afectar nuestra salud cardiovascular a largo plazo.

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